Las trufas negras son conocidas y citadas en varios documentos hist√≥ricos desde la antig√ľedad. √Čstas suscitaron el inter√©s de la gente por las singularidades que las rodeaban, concibi√©ndose a menudo como elementos misteriosos, envueltos en un halo de secretismo. Por ello, suscitaron el inter√©s de los m√°s curiosos, quienes atribu√≠an a las trufas propiedades y or√≠genes sorprendentes, fascinantes, oscuros y hasta macabros. Todo depende de la √©poca y de qui√©n hablase de ellas.

¬ŅLos primeros en disfrutar la trufa?

Si nos queremos remontar al primer uso de la trufa, no podemos saber con certeza cu√°ndo fue. Sin embargo, gracias al trabajo de los historiadores conocemos cuales son las documentaciones reales m√°s antiguas que se han encontrado acerca del uso de la trufa.

El primer uso documentado del que se tiene constancia sobre las trufas, de acuerdo con James Martin Trappe, data aproximadamente del a√Īo 1750 a.C. y se da en la civilizaci√≥n Amorita. Si quieres saber qu√© escrito se encontr√≥ en una tableta de arcilla con escritura cuneiforme sacada de la gran biblioteca del rey de los Amoritas, os dejamos un poco m√°s de informaci√≥n en nuestro Blog.

Así pues, si bien los Amoritas son la civilización más antigua de la cual tenemos constancia de su gusto por este selecto manjar, civilizaciones posteriores como los egipcios (1000 a.C.) también la usaron rebozada en grasa o cocida en papillote.

Los druidas de las tierras celtas de Gales, Irlanda y Escocia, utilizaban las trufas en la elaboración de sus pócimas y en sus rituales (siglo IV a.C.). Estos druidas, fascinados por el hecho de que las trufas saliesen del interior de un círculo mágico de tierra quemada entre las raíces de sus árboles sagrados, hicieron de este hongo su ingrediente imprescindible. Le atribuyeron a la trufa desde virtudes curativas hasta poderes mágicos.

Los griegos (siglo IV a.C.) com√≠an trufas que encontraban cerca del mar Egeo. Se piensa que eran terfezias y trufas de verano. Un dato curioso es que los griegos denominaban a las trufas como ‚Äėhijas del rayo‚Äô siendo el fil√≥sofo Plutarco su principal disertador. Miles de a√Īos despu√©s, seguimos cruzando los dedos para que los veranos traigan alguna tormenta. A d√≠a de hoy, las tormentas se consideran sin√≥nimo de que la siguiente campa√Īa ser√° buena. Los griegos incluso organizaban concursos de cocina con ellas, y hasta Teofrasto, disc√≠pulo preferido de Arist√≥teles, escribi√≥ sobre el origen que atribuyeron los fil√≥sofos griegos a las mismas. Os dejamos por aqu√≠ m√°s informaci√≥n al respecto.

Origen seg√ļn los griegos

Por √ļltimo, dentro de la antig√ľedad cl√°sica, el Imperio Romano¬†tambi√©n apreci√≥ su sabor y su presunto potencial afrodis√≠aco. El escritor romano Ovidio lleg√≥ a hablar de un mito presente en su √©poca que suger√≠a que la humanidad surgi√≥ de hongos como las trufas.

Con la ca√≠da del Imperio Romano, la trufa entr√≥ en decadencia. La Iglesia prohibi√≥ su uso al considerarla parte de un antiguo culto pagano. Dogma fundado en que la recolecci√≥n de las trufas se hac√≠a en el suelo de las encinas y seg√ļn antiguas creencias, ah√≠ es donde se reun√≠an los druidas.

Del mismo modo, en la Edad Media, las trufas fueron consideradas como una representaci√≥n del demonio, por su extra√Īa forma y negro color. Aqu√≠ tambi√©n abundaban las historias y antiguas creencias que relacionaban los bosques y zonas de recolecci√≥n de las trufas con ser estos los lugares de brujas y hechiceros. Se dec√≠a incluso que su origen ven√≠a de las babas de Sat√°n y que su color azabache reflejaba el de las almas de los condenados al infierno. Su decadencia y escasa popularidad sigui√≥ hasta la Edad Moderna. Pese a ello, existen escritos y documentaciones hablando de que reyes y pr√≠ncipes disfrutaban de su aroma y sabor escudados en su alta posici√≥n social.

Durante el Renacimiento y la Edad Moderna, las trufas volvieron a cobrar protagonismo. Esto fue consecuencia, en gran medida, de su uso en las cocinas de las grandes casas reales. Así se popularizó su consumo a lo largo de toda Europa. Y así siguió hasta bien entrado el siglo XVIII, encontrándose su uso principalmente en las casas con mayor riqueza y poder. Un claro representante de este caso, se da entre finales del siglo XVIII e inicios del XIV, y es el ejemplo de Napoleón Bonaparte. Bien conocida entre los amantes de la trufa es su historia de la pavita rellena de trufas que también os contamos en su día en el Blog.

As√≠ se entr√≥ en la Edad Contempor√°nea, siglo XIX, cuando gracias a su mayor presencia en el mercado franc√©s, el uso de la trufa empez√≥ a asentarse entre la mayor parte de la poblaci√≥n. Hecho debido, ir√≥nicamente, a una cat√°strofe que asol√≥ a muchas familias de agricultores franceses. √Čstos sufrieron la destrucci√≥n de sus vi√Īedos por la proliferaci√≥n de plagas. Con tal de regenerar la tierra y prepararla para plantar de nuevo m√°s vi√Īedos, los viticultores plantaron robles. Y con el paso de los a√Īos, estos acabaron produciendo, a su vez, trufas. Y esta mayor oferta que populariz√≥ su uso entre la poblaci√≥n francesa, result√≥ en una a√ļn mayor demanda. Si bien es cierto que su presencia en los mercados se desvaneci√≥ durante las guerras mundiales, en los a√Īos 60 del siglo XX, con los primeros estudios de inoculaci√≥n de plantas, se comenzaron a establecer verdaderas plantaciones de este precioso hongo. Primero en Francia y luego en otros lugares de Europa, como Italia y Espa√Īa.

La trufa negra en la actualidad

Por poner una fecha reciente, en 2018 Francia ya contaba con 20.000 hect√°reas plantadas, creciendo a un ritmo de 2.000 hect√°reas anuales y una producci√≥n que oscila entre 15 y 80 toneladas. Merece la pena destacar el hecho de que a principios del siglo XX, en Francia la producci√≥n lleg√≥ a superar las 1.000 toneladas. Espa√Īa por su lado, en 2018 contaba con 15.000 hect√°reas plantadas, creciendo a un ritmo entre 500 y 1.000 hect√°reas anuales. Si bien la producci√≥n espa√Īola se dice que est√° entre 40 y 120 toneladas por campa√Īa, lo normal es que la producci√≥n espa√Īola represente entre el 30 y el 50% de la producci√≥n mundial. Italia en 2018 ten√≠a 6.000 hect√°reas dedicadas a la Tuber melanosporum y crece a un ritmo de 350 hect√°reas anuales. En cuanto a producci√≥n, dentro de Espa√Īa, destaca la provincia de Teruel. En la campa√Īa 2019/2020 cont√≥ con una producci√≥n de m√°s de 100 toneladas incrementando en un 25% la producci√≥n del a√Īo anterior.¬†

Cabe destacar el hecho de que zonas del hemisferio sur comenzaron recientemente a producir trufa negra Tuber melanosporum. Esto hace posible poder consumirla fresca durante m√°s tiempo a lo largo del a√Īo. Y en este apartado destacan Argentina con 85 hect√°reas plantadas en 2018, Chile con 400 hect√°reas y Australia con 600 hect√°reas.

De esta manera concluimos nuestro peque√Īo resumen acerca de la historia de las trufas. Hemos visto como pasaron de ser veneradas a perseguidas a lo largo de la historia, sobre todo por la iglesia, aunque a d√≠a de hoy el catolicismo y la trufa negra parecen haber hecho las paces. La devoci√≥n de algunas zonas por este producto es total dentro de la iglesia. Esto √ļltimo puede comprobarse el tercer domingo de enero todos los a√Īos en Richerenches. Aqu√≠ tiene lugar la “Messe des Truffes” o Misa de las Trufas que pretende rendir homenaje a Saint-Antoine; el santo patr√≥n de los productores de trufas y venerar al diamante negro tan apreciado todo el mundo y en especial en esta localidad francesa.¬†

En esta misa, al pasar el cepillo para los donativos, adem√°s de monedas est√° permitido, y de hecho se acepta con mucho gusto, dar una trufa. Despu√©s de las canciones religiosas llega el turno de los miembros de la Hermandad del diamante negro y la gastronom√≠a. Estos vestidos con trajes tradicionales para la ocasi√≥n, acompa√Īan al p√°rroco fuera de la iglesia hasta la “Place de l’H√ītel de Ville”. En esta plaza es donde tiene lugar la subasta de las trufas. Posteriormente se ofrece un aperitivo para todos los asistentes seguido por una ostentosa comida a cargo de la Hermandad.

Para la elaboración del presente resumen se han consultado las siguientes fuentes: libro (Curiosidades y recetas, La trufa. Obra colectiva), libro (Tesoros de nuestros montes. Trufas de Andalucía. B.Moreno, J. Gómez y E. Pulido), página web (ledauphine), página web (provenceguide),página web (micofora), página web (heraldo).